Que complicado que es conseguir wi fi, o un teléfono.
La última vez que hablé fue el 1 de agosto, desde entonces recorrí Holanda y unas ciudades de Alemania, pero sin suerte con los teléfonos. Y lo mismo con Internet. Encontré computadoras donde podía ver el mail, como bibliotecas públicas o locales de apple, pero un sitio con wi fi para poder usar subir fotos es complicado.
Antes podíamos usar Mcdonalds, pero ahora ahí nos piden tener un celular de no se que joraca.
Bueno, tal vez haya suerte acá en Copenhague.
Ámsterdam es una ciudad de desbunde, al menos los días que pasé ahí me dejaron esa sensación. Yo justo caí unos días que me sentía como el ojete, males estomacales, vómitos y otros siniestros, asique mucha joda no tuve.
Llegamos justo en un fin de semana con desfile gay (antes que caigan en el chiste fácil, si, sabíamos que había uno antes de llegar, si llegamos en éste momento para verlo, no, no desfilé y no, no me llevé ninguno para la carpa).
La cosa es que en verdad llegamos al final, asique vimos la resaca de la fiesta (fiesta, pluma gay, etc). Estaba repleto de gente, muchos personajes extravagantes disfrazados, y alguna que otra fanática religiosa diciendo que la sangre de cristo curaría sus pecados.
Llegué recién a Copenhague, ahora están todos instalando sus carpas. Vamos a ver que tal esta ciudad, me quedo hasta pasado mañana y después Helsinki y luego Rusia.
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